viernes, enero 13, 2006

El Gobierno centra su plan de choque en las pymes

El 80% del plan de choque del comercio se concentra en las pymes

El plan de actuación en comercio interior que ha puesto en marcha el Gobierno en colaboración con las comunidades autónomas y los agentes implicados se ha fijado como objetivo una inversión de la tendencia bajista de la productividad del sector. Y es que uno de los datos más alarmantes del diagnóstico sectorial que ofrece el informe al que ha tenido acceso Cinco Días es el de los bajos niveles de productividad de la distribución comercial en España. A ello se añaden aspectos como el crecimiento de la superficie comercial y la fuerte competencia, lo que motiva una reducción de las ventas por establecimiento (con una cierta saturación del mercado); la falta de motivación de los trabajadores del sector; un elevado absentismo; la escasa formación tanto de empleados como de empresarios, y el fuerte peso de los costes inmobiliarios.

Con este panorama, el plan de choque del comercio ha centrado gran parte de su dotación presupuestaria (alrededor del 80%) en las pymes, especialmente en las medianas que tienen capacidad de crecimiento y de internacionalización. Para el pequeño comercio urbano sigue vigente el Plan de Calidad, según el director general de Política Comercial, Ignacio Cruz Roche.
De los 511,33 millones de euros presupuestados para el periodo 2006-2009, un tercio se destinará a apoyar financieramente la inversión tecnológica de las pymes en el marco del plan Avanza. Se trata de créditos a interés 0% que concede el Gobierno a través de Banesto y La Caixa. Cada uno de los tres años contará con una dotación de 62 millones de euros.

Con ello se pretende fomentar la utilización de internet y las transacciones electrónicas en las relaciones comerciales mediante planes de formación específicos.

El segundo capítulo en importancia, con una dotación de 150 millones para los tres años, es el apoyo financiero para inversiones en logística con cargo a la línea ICO Pymes. Según el informe, 'en la cadena de valor de los productos de alimentación, la mayor parte de los costes están relacionados con la logística' y 'las mayores reducciones de costes en los próximos tres años se obtendrán en los procesos logísticos'.
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1 comentario:

ostempo dijo...

La Pequeña empresa existía, existe y seguirá existiendo:

La pequeña empresa, es aparentemente débil. Pero tiene dos grandes potencialidades: la flexibilidad y la adaptabilidad; que transforman precisamente esa debilidad en fortaleza. Exactamente igual que el árbol delgaducho y aparentemente enclenque, que ante la fuerza del viento se dobla y se adapta, y no se quiebra.

Durante mucho tiempo, se ha intentado "eliminar" a la pequeña empresa, en favor de las grandes (grandes superficies, grandes cadenas de distribución, grandes empresas cuasi monopolísticas,...), con el siguiente argumento:
1.mejora para los consumidores (más oferta y mejor precio),
2. Crea muchos puestos de trabajo.
3.mejora de la calidad y del servicio,
4."orgullo nacional de lo grande".
5. Moderniza y actualiza el mercado.
6. Los pequeños están acomodados, y quieren ganar dinero sin trabajar y sin esforzarse.

Argumentos que por supuesto nada tienen que ver con la realidad, y que no se cumplen en absoluto, pero que a fuerza de repetirlos, casi se convierten en dogma de fe. Para rebatirlos tan sólo hay que cuestionarse los siguiente:
1. ¿Si los grandes mejoran la competencia y por ende, ayudan a bajar los precios, por qué siguen subiendo los precios, especialmente de los productos básicos (alimentación, electricidad, transporte, etc.), a pesar de la entrada de tantas y tantas grandes empresas?
2. ¿Por qué esa entrada no se refleja en el aumento del número de trabajadores, y en un empleo más estable a largo plazo?. ¿Son más numerosos los empleos que se crean a los que se destruyen?
3. ¿Donde está la mejora de la calidad y del servicio, cuando éste se ofrece en régimen de oligopolio o de monopolio?. La realidad establece que cuando esto se produce se incrementa el precio, se empeora el servicio, y por lo tanto, se deteriora la calidad. Eso sí los beneficios se incrementan notablemente.
4. ¿Estamos orgullosos de esa gran empresa de la que se benefician unos pocos en detrimento de muchos, los pequeños y los consumidores?.
5. La entrada de estos grandes, básicamente lo que hace es que las ciudades pierdan su personalidad, y que en todas se ofrezca más de los mismo. ¿Qué oferta diferenciada ofrecemos a los turistas que nos vienen a visitar, si todo lo que tenemos es exactamente igual que lo que tienen en sus lugares de origen?
5. Los pequeños trabajan mucho y bien, y si no, ¿cómo podrían seguir existiendo en esta jungla de hostilidad hacia ellas?. Está claro que carecen de medios, pero desde luego ilusión e imaginación les sobra a raudales.

Por todo lo anterior, es fácil concluir que la pequeña empresa, y a pesar de "algunos" seguirá vivita y coleando. Y que si es capaz de unirse, dejando de lado lo que las separan, y centrándose en lo que las une, el pequeño comercio TRIUNFARÁ.